El Gobierno no revela hipótesis alguna sobre la posible autoría de la explosión, pero subraya que la ruta atacada es vital en el envío de ayuda humanitaria a Ucrania

La línea férrea que une Varsovia, la capital de Polonia, con Lublin, en el sureste del país, sufrió el domingo una explosión que el primer ministro polaco, el liberal conservador Donald Tusk, ha calificado como “un acto de sabotaje sin precedentes que atenta directamente contra la seguridad del Estado polaco y sus ciudadanos”. El Gobierno no señala culpables ni sospechosos todavía, pero Tusk ha subrayado en una publicación en la red social X que la ruta atacada es “de vital importancia para el envío de ayuda humanitaria a Ucrania”.

Un comunicado de la policía detalló que ninguno de los 475 pasajeros que transportaba el tren cuyo conductor detectó la vía dañada había resultado herido. La Agencia de Seguridad Interior colabora con la policía, la Fiscalía y los servicios ferroviarios en la investigación, según ha informado su responsable, el ministro Tomasz Siemoniak. En una comparecencia tras una reunión de los cuerpos de seguridad del Estado, el titular de Interior, Marcin Kierwinski, ha informado de que las primeras llamadas de vecinos informando de que habían escuchado una explosión se recibieron el sábado sobre las 22.00.