El presidente de la Generalitat defiende que no le correspondía a él enviar la alerta
Carlos Mazón se coloca unas gafas rojas. Se las quita. Enfundado en un traje azul marino y camisa blanca, se acomoda en una butaca de cuero beige de la sala Prim del Congreso de los Diputados, un salón de madera y parqué donde se celebran las comisiones parlamentarias, como esta, repleta de políticos, cámaras, periodistas, fotógrafos. La expectación este lunes es máxima. Ione Belarra, portavoz de Podemos, activa su micrófono. Comienza la sesión sobre la dana en la Comunidad Valenciana:
—¡Usted es el responsable de la muerte de 229 personas!
El presidente en funciones se muestra un tanto incómodo. También los diputados y senadores populares que han acudido a acompañarle. Por primera vez y un año después de la tragedia en la región que todavía preside, y mientras PP y Vox negocian a su sucesor, se ha enfrentado a las preguntas sobre aquella jornada, donde la oposición, al contrario que hace unos días en otra comisión de la dana del Parlamento valenciano, puede ahora cuestionarle sin rodeos por aquella tarde del 29 de octubre de 2024, en un formato de pregunta y respuesta, con careos.
El resultado, eso sí, no ha sido el esperado. Mazón apenas ha aportado novedades sobre algunas de las incógnitas de aquella tarde.







