El ministro de Exteriores polaco advierte: “El respeto de las víctimas exige la dignidad del silencio, no el barullo del comercio”. Berlín quiere evitar nuevas pujas de este tipo

Una subasta de cartas de víctimas del Holocausto y documentos de los perpetradores que estaba prevista para este lunes en Alemania ha sido finalmente suspendida tras la indignación pública desatada. La presión de Polonia, que había calificado la puja de “ofensiva”, ha sido fundamental. La casa de subastas de Neuss, cerca de Düsseldorf (oeste), retiró el domingo todos los objetos de su página web. El ministro de Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, agradeció en la red social X a su homólogo alemán, Johann Wadephul, por “impedir tal escándalo” y evitar que se celebre “la ofensiva subasta”.

“El respeto de las víctimas exige la dignidad del silencio, no el barullo del comercio”, indicó Sikorski. “La memoria de las víctimas del Holocausto no es una mercancía y no puede ser objeto de comercio”, criticó al tiempo que reclamaba que los documentos sean entregados al Museo de Auschwitz. Mientras, el embajador alemán en Polonia, Miguel Berger, acogió con satisfacción la cancelación definitiva de la venta pública. “Nunca debería haber tenido lugar”, afirmó.