Oracle es la más endeudada y las firmas de análisis advierten de que se expone a una rebaja de su calificación. Las cinco grandes firmas emitirán 1,5 billones en deuda en cinco años

La revolución de los llamados hiperescaladores está adquiriendo unas proporciones cada vez más colosales. La apuesta de las tecnológicas por la inteligencia artificial se mide en centenares de miles de millones de euros, unas inversiones que hasta hace poco salían exclusivamente de unos beneficios estratosféricos, pero finitos. El sector necesita aún más centros de datos y, para financiarlos, ha comenzado a llamar a la puerta al mercado de deuda, despertando los recelos en los inversores y enfriando el idilio del mercado con las tecnologías. Oracle, la más endeudada de las grandes y que ha fiado su futuro a los contratos firmados con OpenAI, está en el centro de todas las dudas: sus acciones se hunden un 33% desde su máximo de septiembre. El castigo llega también a su deuda, que cotiza por debajo del nominal, mientras que los seguros de impago sobre sus bonos —un indicador de su riesgo financiero— sube a niveles no vistos en tres años, arrastrando a los de otras compañías con elevada exposición a la IA y peor historial crediticio.