Las diferencias entre los agentes sociales y en el seno del Gobierno alejan el escenario de un nuevo marco para el colectivo
Acelerón y frenazo. La negociación para subir las cuotas de autónomos empezó con intensidad y después ha entrado en un punto muerto. El primer día, el 13 de octubre, la Seguridad Social planteó un gran incremento de cuotas, algo superior en los tramos bajos que en algunos intermedios y aún más alto en los superiores. No gustó ni a izquierdas ni a derechas. Solo unos días des...
pués la ministra del ramo, Elma Saiz, corrigió ese planteamiento en una entrevista en EL PAÍS: aunque defendió su conveniencia para llegar a la meta de cotizar por los ingresos reales en 2032, desaceleró el despliegue del sistema. En una reunión el 20 de octubre el ministerio planteó congelar las cuotas más bajas e incrementos progresivos e inferiores a la inflación para el resto. Desde entonces el ministerio no ha vuelto a convocar una reunión formal, pero sí se han sucedido los comentarios de agentes sociales y de grupos parlamentarios que parecen alejar la posibilidad de un acuerdo. De no lograrse este pacto, o de hacerlo pero no conseguir que el texto que se lleve al Parlamento sea aprobado, la propia Saiz ha admitido que el Gobierno tendrá que prorrogar las cuotas actuales en 2026.






