Los trabajadores autónomos encaran el otoño sin saber a ciencia cierta qué cuotas a la Seguridad Social tendrán que pagar mes a mes en 2026. Esta incertidumbre obedece a que el Gobierno aún tiene que intentar pactar la siguiente fase del nuevo sistema de cotizaciones, empezando con las asociaciones de este colectivo para que el Parlamento convalide después las futuras cuotas. Para que el procedimiento —que se prevé implantar gradualmente cada tres años hasta 2032— esté listo a tiempo, ambos pasos deberían darse antes de fin de año. Pero la previsible falta de acuerdo social y la dificultad del Ejecutivo para encontrar apoyos parlamentarios amenazan con dar al traste con el nuevo sistema, según distintas fuentes consultadas. Eso obligaría a prorrogar los tramos actuales de cotización.

El Ejecutivo arrancó la mesa del diálogo social en esta materia con patronal, sindicatos y asociaciones de autónomos a mediados de julio. Pero quedaron en concretar el inicio de las negociaciones a la vuelta del verano. Estas conversaciones —de las que debería salir el nuevo esquema de tramos y cuotas para el periodo que va de 2026 a 2028— ya se prevén difíciles ante los planteamientos antagónicos que expresan las asociaciones ATA (integrada en la patronal CEOE) y UPTA (vinculada a UGT).