El español vence con holgura a Aliassime (6-2 y 6-4, tras 1h 22m) y se reencontrará con el italiano en el broche de Turín, el sexto cruce entre ambos esta temporada
Y eso que es tímido, dice. A las diez de la noche, Carlos Alcaraz dedica unas palabras en italiano a los 13.000 espectadores de la velada, que se quedan con ganas de más. Gustoso, pero breve. Ni hora y media ha durado la segunda semifinal (6-2 y 6-4, tras 1h 22m) y la Copa de Maestros presenta el cartel deseado y, al mismo tiempo, esperado. Serán él y Jannik Sinner, cómo no. Lógica pura. Cualquier otro desenlace hubiera sido una sorpresa mayúscula. Uno y otro han despachado los duelos como quien se quita una mosca de encima y se reencontrarán este domingo (18.00, Movistar+) en el último episodio del año, antes de que se cierre definitivamente la persiana en la Davis de Bolonia.
“Io sono molto felice per la partita di oggi”, bromea Alcaraz después de haber rendido a Felix Auger-Aliassime, que proponía de antemano buenos argumentos pero que una vez más, de poco sirven. El español, feliz, le supera con una actuación estupenda, sellada con tan solo 10 errores no forzados y el mismo aire de reconciliación con la pelota que transmitió su raqueta dos días antes, contra Lorenzo Musetti. Por primera vez, el de El Palmar disputará la final maestra y lo hará contra el dominador del formato, Sinner. Apoyado en una racha excepcional, esas 30 victorias a cubierto, el de San Cándido tratará de que esa teórica (y práctica) superioridad en el hábitat doblegue a los números.






