La Generalitat dará ayudas para las obras y destinará un equipo del Incasòl a dar apoyo técnico a los pequeños ayuntamientos
Que las magnitudes de la Cataluña rural no sean del calibre de la Cataluña urbana no significa que los pueblos pequeños no tengan necesidades en materia de movilidad, tecnología o vivienda. Para mejorar su situación se aprobó en verano la Ley del Estatuto de Municipios Rurales (los 608 de menos de 2.000 habitantes, que son el 4% de la población catalana) y este sábado el Govern ha convocado un Encuentro de Municipios Rurales, al que han acudido unos 300 alcaldes, en Món Sant Benet (Bages). En materia de Vivienda, el president Salvador Illa ha anunciado novedades vinculadas a la vivienda, que buscan frenar la despoblación de lo que los catalanes llaman el territorio. La idea es impulsar la rehabilitación de viviendas vacías en estos municipios para convertirlas en residencias habituales de alquiler asequible: que pueden ser casas particulares deshabitadas, la antigua casa del maestro o el médico, o edificios municipales que están en desuso.
“Evitar la despoblación y garantizar la vida en los pueblos rurales es sinónimo de garantizar el derecho a la vivienda”, ha asegurado Illa durante la intervención en las jornadas. El jefe del Govern ha desgranado una serie de iniciativas, como destinar 20 millones de euros al año para que 100 viviendas asequibles sean adquiridas específicamente en esas zonas. Sin embargo, el grueso estará en la rehabilitación, en un plan que será aprobado este martes en el Consell Executitu. “Queremos empoderar a los alcaldes y las alcaldesas, porque tienen la confianza de la ciudadanía. Son los que tienen que tener la última palabra”, ha añadido.






