El partido de Puigdemont ultima su posición sobre las centrales catalanas y alerta de la lentitud del despliegue de las renovables en Cataluña
Junts apostó este jueves en el Congreso por abstenerse y tumbar la propuesta del PP de prorrogar el calendario del cierre de las nucleares. Su decisión generó alborozo en las filas socialistas, que entendieron que los diputados del partido de Carles Puigdemont rompían su plan de votar siempre en contra del Gobierno. La líder de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ...
atribuyó la abstención a que la propuesta popular no estaba bien hecha técnicamente. El partido está ahora ultimando su posición para las tres centrales catalanas, dice que quiere huir de posiciones maniqueas entre nucleares y renovables y avisa de que el despliegue de la energía verde está muy retrasado en Cataluña. La alcaldesa de Vandellòs, Assumpció Castellví, de Junts, a favor de la prórroga, ratifica que el debate sigue abierto y que el voto de su partido en el Congreso no es el definitivo.
Cataluña cuenta con tres centrales nucleares que, de acuerdo con el plan del Gobierno, tienen este calendario de cierre: Ascó I en 2030; Ascó II, en 2032 (la propiedad no ha pedido la prórroga) y 2035 en Vandellòs. No tienen, por tanto, avisan en Junts, la misma prisa que en Almaraz, que tiene programada su clausura en 2027. En la dirección de Junts cunde la idea de que la energía nuclear sigue siendo, hoy por hoy, una fuente energética válida y eficaz, pero hay dudas sobre qué efectos conlleva abogar abiertamente por la prórroga operativa de las tres centrales. La diputada Pilar Calvo, responsable de esa área en el grupo de Junts, afirma que están trabajando para poner “blanco sobre negro” una propuesta para las tres centrales y avisa que el plan de cierre del Gobierno actualmente no es viable.






