La enmienda del PP para revocar la falsa norma de cierre de la nuclear ha sido solo una prueba para Junts. La gran batalla se librará antes de 2030 con el cierre de Cofrentes, Ascó I... y la propia Almaraz
Si hay una orden jurídicamente intrascendente esa es la que ha estado en cantares esta semana: la aprobada el 23 de julio de 2020 por el Gobierno que determinaba (y determina) que la prórroga que solicitaron las propietarias de la central nuclear de Almaraz (Iberdrola, Endesa y Naturgy) para la planta extremeña sería “la última y definitiva”. En realidad, la orde...
n ministerial, que el Partido Popular ha querido derogar a cañonazos a través de una enmienda al proyecto de Ley de Movilidad Sostenible, fue redactada por las propias eléctricas. Más exactamente, la orden se dictó en los términos solicitados por las empresas tras el calendario de cierre del parque atómico español (entre 2027 y 2035) que ellas mismas firmaron con la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) a través del memorándum no vinculante el 26 de marzo de 2019.
De la irrelevancia de la orden da cuenta el hecho de que, con ella en vigor, han solicitado su prórroga al Ministerio de Transición Ecológica hasta 2030 y que el departamento que dirige Sara Aagesen aceptará con toda probabilidad (tras hacerse, quizás, “el interesante”). Así será, ya que las empresas han renunciado a los recortes de impuestos que venían reclamando y que el ministerio consideraba “una línea roja”.











