El cohete New Glenn de Blue Origin envía con éxito hacia el planeta rojo dos sondas de la NASA y demuestra su capacidad para hacer la competencia a SpaceX con una lanzadera espacial reutilizable

Dos sondas robóticas gemelas de la misión ESCAPADE de la NASA han despegado finalmente este jueves a bordo de un cohete New Glenn de Blue Origin, la compañía espacial de Jeff Bezos, desde la base de Cabo Cañaveral (Florida) a las 15.55 hora local —21.55, hora peninsular española—, después de dos cancelaciones en los últimos días. Y 33 minutos después, cumpliendo con precisión los planes previstos, ambas sondas quedaron desplegadas en el espacio y girando alrededor de la Tierra, listas para iniciar su viaje a Marte.

Al tercer intento, el New Glenn NG-2 despegó y cumplió un hito que ningún cohete de Elon Musk ha logrado hasta ahora: poner en marcha una misión a Marte. Primero, el pasado domingo, el lanzamiento se abortó debido a las condiciones de alta nubosidad en la costa de Florida; y este miércoles fue la meteorología en el espacio —debido a una intensa tormenta solar, que puso en guardia a todas las agencias internacionales y provocó que las auroras boreales llegasen a verse incluso en España— la que obligó a aplazar de nuevo el despegue. Estos últimos días de espera y aplazamientos son habituales en este tipo de misiones espaciales como esta, que en realidad acumula más de un año de retraso y ha obligado a la NASA a buscar un camino nada habitual para llegar a Marte.