Un acto celebrado en el Instituto Francés en homenaje a las 130 personas asesinadas en 2015 subraya la solidaridad entre ambas capitales europeas, víctimas de ataques terroristas
Fluctuat nec mergitur: “batida por las olas, pero no hundida”. El lema en latín de París, representado por un barco navegando en aguas agitadas en el escudo de la capital de Francia, símbolo la resiliencia y la fortaleza de la ciudad ante la adversidad, se ha convertido este jueves en el lema de la población francesa. El 13 de noviembre de 2015, nueve terroristas asaltaron la ciudad con una serie de ataques coordinados y 130 personas perdieron la vida en un suceso que sacudió la nación. Este 13 de noviembre, el mundo lo vuelve a recordar. España incluida.
A las cuatro de la tarde, en Madrid, todo recordaba a París. Incluso el mal tiempo aludía más a los habituales cielos grises de la capital francesa, con lluvia intermitente y un viento frío, pero ligero. Sin embargo, ni el clima, ni el cambio de sede para la ceremonia debido a las precipitaciones han desanimado quienes querían recordar a las 90 personas asesinadas en la sala Bataclan, a las 39 en terrazas y bares de los distritos 10 y 11 y a la única víctima registrada en el Stade de France.










