Todos los terminales tienen funcionalidades que es conveniente tener activadas para, en caso de robo o pérdida, localizarlo rápidamente o impedir que los ladrones accedan a datos privados. Navegar con seguridad y tener blindados nuestros aparatos son los objetivos de este capítulo
Echar la mano al bolsillo y no encontrar el móvil. El del pantalón, el de la chaqueta, el del abrigo... No está. El corazón da un vuelco y comienza la angustia. Que puede ser menor si, por ejemplo, se conoce el código IMEI, el número que identifica a cada dispositivo. El año pasado se sustrajeron 120.000 teléfonos en España, de acuerdo con el Ministerio del Interior. Para recuperarlo cuanto antes y, sobre todo, para dificultar el acceso de los ladrones a la información hay funcionalidades que permiten blindar los teléfonos y facilitar su localización. Pero que necesariamente deben aplicarse antes de que llegue lo irremediable. Esta es la función de este artículo.
El robo no es la única amenaza a la que se exponen nuestros móviles. Podemos infectarlos con algún programa malicioso (conocido por su nombre en inglés: malware) si no actuamos con precaución al descargar contenido o instalar aplicaciones, señala Héctor Paredes, profesor en el grado de oficial de Ingeniería del Software en el centro universitarios U-Tad de Madrid. “Los móviles son muy seguros. Si hay una grieta es porque la hemos abierto nosotros: los virus pueden acceder por clicar en el enlace fraudulento de un SMS o de un correo electrónico”, explica este experto.






