Cómo no nos va a parecer que el tiempo pasa deprisa si hemos normalizado sacudir los granos de arena de la bolsa de la playa mientras los ayuntamientos colocan la iluminación navideña, si las ofertas de cremas solar conviven en los lineales del supermercado con el turrón de coco

El It’s Time de Mariah Carey fue en su momento una ocurrencia graciosa. Tras la noche de Halloween, la diva se arrancó con All I Want for Christmas Is You y así como la marmota Phill avisa de cuánto le queda al invierno, la diva anunció la llegada de la Navidad. “¿En noviembre?” nos alarmamos algunos a los que nos tachan de Grinch. Pues sí....

Y ahora aquella ocurrencia es tradición y la Navidad dura un mes más. Pero no podemos culparla solo a ella.

Antena 3 ha olido el espumillón y el pasado sábado programó tres telefilmes navideños. Adiós, mujeres acechadas por un extraño, niñeras con aviesas intenciones y adolescentes embarazadas; han llegado las exitosas publicitarias que accidentalmente cambiarán el ruido de Nueva York por un pueblecito pintoresco donde descubrirán el verdadero sentido de la vida. ¿Cómo no nos va a parecer que el tiempo pasa deprisa si hemos normalizado sacudir la arena de la bolsa de playa mientras los ayuntamientos instalan la decoración navideña, si los restos de bronceador se codean en los supermercados con el turrón de coco, si podemos comprar lotería de Navidad en agosto y los catálogos para que elijamos qué guerrera K-Pop vamos a pedir a los Reyes llegan al buzón en octubre?