La ley de protección de la infancia que se negocia en el seno del Gobierno prevé que el periodo partir del cual se extinga la responsabilidad penal empiece a contar cuando la víctima cumpla 45 años
El Ministerio de Juventud e Infancia quiere ampliar diez años el plazo de prescripción de los delitos sexuales contra menores. Ahora mismo, el tiempo comienza a correr cuando las víctimas cumplen 35 años. Es decir, a partir de ese momento se calcula el periodo en el que expira la responsabilidad penal de los perpetradores, en función de la gravedad del delito. El planteamiento del departamento que dirige Sira Rego es elevarlo a los 45, según explican fuentes ministeriales. Así consta en la reforma de la ley de protección de la infancia y la adolescencia frente a la violencia (Lopivi) que el ministerio ya ha redactado y que ahora se está negociando en el seno del Gobierno. El texto lleva unas semanas debatiéndose con otros ministerios, como Interior y Justicia. El objetivo, apuntan estas fuentes, es que el documento pueda pasar por Consejo de Ministros en las próximas semanas, para poder iniciar así su tramitación parlamentaria.
En España, los delitos sexuales prescriben en un mínimo de cinco años y en un máximo de 20, en los casos más graves. Con la reforma que plantea Rego, por lo tanto, estos delitos no prescribirían hasta que las víctimas cumplieran, al menos, 50 años, dado que el plazo a partir del cual comenzaría a correr el tiempo se fijaría en los 45. La reforma implica la modificación del Código Penal.






