José Antonio Jainaga y otros dos directivos de la siderúrgica responden solo a las preguntas de sus abogados y defienden que la empresa ha cumplido la normativa vigente

El presidente de la siderúgica Sidenor, José Antonio Jainaga, ha negado que el acero que vendió a una empresa israelí para fabricar armas, en plena masacre de Gaza, no estaban sujetas a la autorización del Gobierno. El ingeniero vasco se ha defendido este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge de las acusaciones de delitos de contrabando, así como de una presunta complicidad con un delito de lesa humanidad o genocidio. En su declaración como investigado, que ha durado unos 40 minutos y en la que solo ha respondido a las preguntas de sus abogados, ha señalado que ha cumplido con la legislación vigente, ya que en el momento de las ventas no existía ninguna limitación en las relaciones comerciales con dicho país.

El magistrado investiga al máximo responsable de la siderúrgica con sede en Basauri (Bizkaia) y a otros dos directivos a raíz de una querella de la Asociación Comunitat Palestina de Catalunya-Terra Santa, que asegura que Sidenor ha realizado envíos periódicos de acero a Israel Military Industries (IMI), empresa fabricante de armas, tanto pesadas como ligera. Los querellantes señalan que el último envío realizado tuvo lugar el 10 de junio de 2025, cuando Sidenor, a través del carguero MV VELA, entregó 393 toneladas de acero a IMI Systems, a través del puerto de Haifa (Israel).