Una investigación de la Audiencia Nacional, que ha imputado al presidente de la siderúrgica vasca Sidenor, provoca un terremoto empresarial, político y social
Justo en la entrada de la acería de la empresa Sidenor en Basauri (Bizkaia), junto a la orilla del sinuoso río Nervión, una pintada avisa del ambiente combativo que aquí se respira: “Israel genocida, Palestina askatu! [libre]”, se lee. También las farolas cercanas lucen pegatinas y carteles con otro mensaje: “Boicot Israel”. Varios empleados de la siderúrgica resumen así el clima: “Somos sensibles con lo que está ocurriendo allí”. “Aquí la objeción no tiene cabida”, añade Joseba, otro trabajador de esta fábrica que atrae la atención desde la pasada semana, cuando la Audiencia Nacional desveló que
nor-por-una-venta-de-acero-a-israel-para-fabricar-armas.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-10-24/la-audiencia-nacional-imputa-al-presidente-de-sidenor-por-una-venta-de-acero-a-israel-para-fabricar-armas.html" data-link-track-dtm="">investiga al presidente de la compañía, José Antonio Jainaga, y a otros dos directivos por la venta de acero a una mercantil israelí para la fabricación de armas en plena masacre de Gaza, sin el permiso del Gobierno español y sin inscribirse en el correspondiente registro.






