Agentes de la Guardia Civil admiten que no están seguros de que fuera el fiscal general quien filtró el correo, pero mantienen la sospecha de que fue él

Las declaraciones de los agentes de la Guardia Civil que han intervenido en la investigación que ha llevado a juicio al fiscal general del Estado han derivado en un tenso enfrentamiento entre estos y la Abogacía del Estado, que ejerce la defensa de Álvaro García Ortiz. La abogada Consuelo Castro ha centrado su intervención en detallar “las inferencias” a las que llegó la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil para señalar al fiscal general como “el filtrador” del correo enviado el 2 de febrero de 2024 a la Fiscalía por el abogado de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso y procesado por dos delitos contra la Hacienda Pública y falsedad documental.

Entre otras deducciones, Castro ha preguntado por qué centran las sospechas en García Ortiz si a la denuncia del ministerio público contra González Amador tenían acceso más de 500 personas y al correo cuya filtración se investiga, al menos 16 solo en la Fiscalía. “Nosotros no hacemos investigaciones prospectivas [...] Primero hay un elenco de personas que se van decantando a una concreta”, ha afirmado el responsable de la UCO, que ha justificado esa deducción en que la Fiscalía es una “institución jerarquizada” en la que solo el fiscal general tiene “el dominio de toda la acción”.