El presidente pide a Junts que no se sume al bloqueo de una “oposición destructiva” y negocie las leyes
Ya huele a elecciones en el Congreso. Pero no generales, que Pedro Sánchez insiste en que no tiene ninguna intención de convocar antes de 2027. Huele a elecciones en distintas autonomías ―Extremadura, Castilla y León y Andalucía en los próximos meses, de momento― y el discurso de Pedro Sánchez esta mañana ha sido una clara muestra. El presidente ha arrancado una especie de precampaña con una denuncia muy trabajada en La Moncloa, con decenas de datos, de la privatización y deterioro de los servicios públicos en las autonomías del PP.
Sánchez quiere contrastar el modelo progresista con el conservador y para ello ha ofrecido muchos datos, con una idea: el Gobierno de coalición ha dado 300.000 millones de euros más a las autonomías, pero las del PP ―que controla 11― los usan para hacer regalos fiscales a los ricos y privatizar la sanidad, la educación y la dependencia. El presidente lo ha resumido con un ataque directo a Isabel Díaz Ayuso, cuya pareja hizo negocios con Quirón, el gigante de la sanidad privada. “Han convertido Madrid en un casino en el que Quirón siempre gana y los ciudadanos siempre pierden”, ha soltado Sánchez, entre la indignación de la bancada popular.







