Javier Herrero |

Madrid (EFE).- En su «mejor momento profesional y personal» tras haberse acuñado con su nombre hasta una crisis de miedo escénico que a punto estuvo de dar al traste con todo, Pastora Soler reflexiona en un libro sobre los episodios más oscuros y luminosos de su vida sin medias tintas en pro de la salud mental.

«Aunque suene fuerte, el momento del que más orgullosa estoy de mi vida fue de mi ruptura con la música. Si no hubiera hecho eso, no estaría aquí ahora mismo y no hubiera construido los 8 años que llevo de carrera desde otro punto de vista, más fluida y natural, y con muchos más triunfos que en los 20 años anteriores», afirma segura en una charla con EFE.

Hace solo unos días publicó ‘Cuando se apagan las luces, aparecen las estrellas’ (HarperCollins), que lleva por subtítulo ‘La buena costumbre de quererse a uno mismo’ y que llega su vez muy poco después de la gira en la que celebra 30 años de carrera, en la que ya de por sí hace un repaso a todos los acontecimientos que la han marcado.

No a las carreras infantiles