Un informe de Unicef sobre el uso de pantallas en la infancia y adolescencia alerta de que el 5,7% de los niños y adolescentes presenta un uso problemático

El acceso temprano a la tecnología está dejando huellas preocupantes en la salud mental y emocional de los menores. Cada vez más niños se exponen a contenidos inapropiados: uno de cada tres accede a la pornografía de forma involuntaria y a edades muy tempranas. El 9% de los menores ha sufrido presiones para enviar fotos íntimas. Además, el 5,7% presenta un uso problemático de las pantallas —una conexión excesiva y poco controlada— que interfiere en su vida cotidiana y se asocia a síntomas de ansiedad, depresión y riesgo suicida. Así lo revela el informe Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital, publicado este martes y elaborado por UNICEF junto al Ministerio para la Transformación Digital, Red.es, la Universidad de Santiago de Compostela y el Consejo de Colegios de Ingeniería Informática.

Ocho de cada diez estudiantes accede a su primer teléfono móvil a los 11 años y, en la ESO, nueve de cada diez ya dispone de uno. Además, casi la totalidad de los jóvenes de entre 10 y 20 años (92,5%) está presente en alguna red social. Para Lara Contreras, de UNICEF, el entorno digital “debe abordarse como un tema de salud pública, porque supone muchos riesgos e incluso formas de violencia digital”. El coordinador del estudio y doctor en psicología social, Antonio Rial, añade: “Nuestros hijos están consumiendo violencia por muchos más lugares de los que pensamos”.