La plataforma de ‘streaming’ estrena en Filadelfia el primer Netflix House, donde los fans podrán interactuar con los personajes de sus series y películas preferidas. “Queremos convertirnos en la mayor empresa de entretenimiento del mundo”, dice la directora global de Marketing
Durante más de 25 años, Netflix ha querido que permanezcas sentado en el sofá consumiendo películas y series en la pantalla de tu salón. Ahora quiere que salgas a dar un paseo y te acerques a su casa. Quiere ser el rey del entretenimiento. Para ello, Netflix estrena esta semana en King of Prussia, un pequeño pueblo situado a 25 kilómetros de Filadelfia, su primer Netflix House del mundo, un centro de entretenimiento donde los visitantes podrán disfrutar de juegos en equipo, experiencias inmersivas y gastronómicas al tiempo que hacen compras de ropa y objetos de sus series y películas favoritas o juegan al minigolf.
Es lunes por la mañana y los operarios aún están colocando los carteles y figuras que decoran el recinto. Ultiman los detalles de la alfombra roja y la posterior fiesta que se celebrará esta tarde para estrenar el primer Netflix House del planeta. “Queremos convertirnos en la mayor empresa de entretenimiento del mundo. Eso implica explorar diferentes áreas, probar distintas estrategias y ver si funcionan, si conectan con el público y si logran captar su atención”, asegura Marian Lee, la directora global de Marketing de Netflix, a EL PAÍS en una entrevista conjunta con un reducido grupo de periodistas. El encuentro se produce en el flamante Netflix House, donde la compañía ha invitado a este periódico para que asista a la inauguración.







