El real decreto para fomentar este tipo de finanzas entrará en vigor en primavera. Se basa en la regulación europea y en las leyes de países de nuestro entorno
Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, tras escuchar a las entidades sociales ha puesto en marcha un real decreto para fomentar las finanzas éticas. La norma entrará en vigor la próxima primavera una vez recabados los informes de otros departamentos y del Consejo de Estado. El propósito fundamental es “priorizar el ...
impacto social y ambiental positivo sobre la maximización del beneficio económico” y “fomentar una inclusión financiera equitativa”.
El real decreto establece los criterios que definen las entidades de finanzas éticas, con independencia de su forma jurídica: destinar el 75% de los beneficios al reforzamiento patrimonial de la propia entidad y dedicar al menos el 20% de los créditos a organizaciones sin fines de lucro. Las finanzas éticas deben adoptar también un modelo organizativo democrático y participativo y excluir la financiación de la industria armamentística, las actividades del juego y los combustibles fósiles.
La banca ética no es una utopía. El real decreto se inspira en la regulación europea, (reglamento sobre divulgación informativa relativa a la sostenibilidad de los servicios financieros, SFDR, 2019) y en las recientes leyes de varios países (Francia, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica y Lituania).






