Los populares ‘condenarán’ en el Congreso al líder socialista por financiación ilegal. El Gobierno y el PP tiran de Junts para sus posiciones. El Abogado general de la UE emite sus primeras concusiones sobre la amnistía

Solo habrán transcurrido 13 días entre la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado y el debate monográfico sobre “la corrupción de su familia y de su partido” que se celebrará en el Congreso este miércoles. Si el PP tiene una mayoría más que suficiente para poner en pi...

e comisiones de investigación sobre lo que estime conveniente, con su capacidad numérica en el Congreso también puede convocar al jefe del Ejecutivo. Así lo ha hecho y Sánchez no ha querido demorarse. Primero, dará cuenta de las últimas cumbres europeas y, después, comenzará un debate incómodo, áspero y en el que saldrá políticamente acusado de ser el número uno de una trama de corrupción y de financiación ilegal del PSOE, a propósito de la investigación de la Audiencia Nacional sobre el uso de dinero en efectivo de la caja de Ferraz para los altos cargos.

El presidente no admitirá nada, sino que defenderá la honradez de su esposa, de su hermano, de su partido y la suya propia. El PP no se va a cansar de declararle culpable y de exigirle que convoque elecciones, y más después de que Junts le haya cerrado la puerta, aunque ya se verá si herméticamente. La baza de Sánchez contra el PP es la misma que la utilizada en las últimas elecciones generales de 2023, tras los pactos de los populares con Vox en distintas comunidades autónomas: la alternativa de gobierno es la derecha y la ultraderecha. Poco original, pero una realidad inequívoca por las sumas de las mayorías, según remachan interlocutores de la coalición gubernamental.