Peleó en la guerra de Corea y pasó 42 años detenido en el Sur. Hoy forma parte de un pequeño grupo de “no convertidos” que desean cruzar al otro lado de la frontera

—¿Por qué quiere usted volver a Corea del Norte?...

—Es una larga historia. Debo contar lo que ha pasado durante 70 años...

Ahn Hak-seop es un vestigio de la Guerra Fría. Para ir a conocerlo también es preciso llegar allí donde la Guerra Fría sigue viva.

La verja corona un paisaje de cultivos. “Aquello de allá es Corea del Norte”, indica el pastor Lee Jeok, que va al volante del coche. Tras la valla coronada de alambres de espino se ven las defensas antitanque colocadas en la orilla surcoreana de la Zona Desmilitarizada (DMZ), la franja fronteriza entre las dos Coreas; luego, se despliegan las aguas plomizas del río Han. En la orilla de enfrente se ven las colinas azuladas del país más hermético del mundo. Técnicamente ambos lados siguen en guerra.