El portaaviones ‘Fujian’, el tercero del gigante asiático, cuenta con un sistema de catapultas electromagnéticas capaz de rivalizar con el del estadounidense ‘USS Gerald R. Ford’

Después de tres años de pruebas, el portaaviones Fujian, el buque de guerra más avanzado construido por China, ha entrado oficialmente en servicio, según han informado este viernes los medios estatales. La solemne ceremonia de la entrega de bandera para su incorporación a la Marina tuvo lugar dos días antes en el puerto naval de Sanya (provincia insular de Hainan) y fue presidida por el líder chino, Xi Jinping, en calidad de presidente de la Comisión Militar Central (el órgano que dirige las Fuerzas Armadas).

La modernización del Ejército Popular de Liberación es uno de los objetivos a los que Xi ha dado prioridad durante sus 13 años al frente del país. Y el Fujian simboliza precisamente ese salto tecnológico y su creciente capacidad para proyectar poder militar en la región y avanzar en el objetivo de disputar a Estados Unidos el dominio naval.

Este tipo de embarcación sería clave tanto en una hipotética ofensiva contra Taiwán (la isla autogobernada democráticamente que Pekín considera parte inalienable del territorio chino) como en su función disuasoria frente a Estados Unidos en esa zona.