El organismo publica un informe, elaborado antes del robo de las joyas de la Corona, que señala la mala gestión del presupuesto y el retraso en los trabajos de mantenimiento

El tribunal de Cuentas de Francia ha publicado este jueves el informe sobre la gestión del Museo del Louvre, menos de un mes después del robo de ocho joyas de la Corona del pasado 19 de octubre. El organismo, que elaboró el documento antes de que se produjera el asalto, abarca el periodo de 2018 a 2024 y critica que, durante todos esos años, la dirección del museo priorizó la adquisición de obras a la seguridad o mejora de las instalaciones. Se compraron 2.754 piezas en ocho años.

El museo “priorizó operaciones visibles y atractivas (en particular la adquisición de obras) al mantenimiento y renovación de edificios e instalaciones, especialmente los sistemas de seguridad que, sin embargo, son esenciales para asegurar el funcionamiento sostenible de la institución y garantizar condiciones satisfactorias para los visitantes”, señala el documento, de más de 100 páginas.

Durante el periodo analizado ha habido dos presidentes: Jean-Luc Martínez, de 2013 a 2021, y Laurence des Cars, nombrada ese año y actual responsable. El museo solo movilizó en estos años 27 millones de euros para trabajos de mantenimiento de las instalaciones y 60 millones para labores de restauración. Esto contrasta con los 105,4 millones comprometidos para la adquisición de obras. Según el Tribunal de Cuentas, el presupuesto de adquisiciones “debe ajustarse en función de las otras necesidades de financiación”.