Los goles de Burn y Joelinton le dan la victoria a las urracas en un choque en el que el conjunto rojiblanco echó en falta a sus grandes estrellas.
Sin Nico Williams. Sin Iñaki Williams. Sin Oihan Sancet. Sin Yuri Berchiche. Sin Gorka Guruzeta. Sin Beñat Prados. Sin Maroan Sannadi. Sin Yerai Álvarez y sin Unai Egiluz. El Athletic de Bilbao no pudo contar en su visita a Saint James´Park con hasta seis futbolistas que fueron titulares en la final de Copa de hace dos temporadas y que sirvió para que el equipo rojiblanco tocara el cielo con las manos con la consecución de ese título que hizo posible que La Gabarra volviera a surcar las aguas de la ría de Bilbao 40 años después de su última salida. Y pese a tener que remar a contracorriente frente al Newcastle, el equipo de Ernesto Valverde sacó a relucir ese orgullo tan intrínseco en su forma de ser.
Pero no fue suficiente para frenar la envergadura, ya no solo la económica, de un Newcastle que hizo daño a balón parado. En la primera jugada de estrategia a favor del equipo de Eddie Howe, la pelota cabeceada por el gigante Dan Burn acabó dentro de la portería de Unai Simón, que solo pudo seguir la trayectoria de la pelota con la mirada. El ex del Atlético de Madrid, Trippier, le puso un caramelo al lateral inglés que, solo, puso la pelota en la escuadra. La respuesta del Athletic Club no se hizo esperar con un disparo al palo de Unai Gómez, que, en ausencia de toda la plana mayor del juego ofensivo del Athletic, emuló a Gary Cooper en ‘Solo ante el peligro’. A renglón seguido, Adama Boiro también se topó con la madera tras un latigazo desde fuera del área.






