El titular de Asuntos de la Diáspora tilda al nuevo alcalde de “matón que apoya” a Hamás y el de Seguridad Nacional lamenta el triunfo del “antisemitismo sobre el sentido común”

La victoria de Zohran Mamdani en Nueva York se vive este miércoles en Israel como una derrota. El primer ministro, Benjamín Netanyahu (que no pierde ocasión de describir a Donald Trump como “el mejor amigo que Israel ha tenido jamás en la Casa Blanca”), guarda un revelador silencio sobre la elección de un socialista musulmán como alcalde de ...

la ciudad con la mayor comunidad judía fuera de Israel. Sí se han pronunciado tres de sus ministros. Amijai Chikli, el controvertido encargado del nexo con las comunidades judías fuera de Israel y la lucha contra el antisemitismo, lo ha llamado “el último de los matones que apoyan a los violadores y asesinos de Hamás” y lo ha acusado de defender “posturas similares” a los autores de los atentados de las Torres Gemelas en 2001. Y el titular de Seguridad Nacional, el ultra Itamar Ben-Gvir, ha lamentado “el triunfo del antisemitismo sobre el sentido común”. En la prensa nacional, los titulares van desde la decepción a la histeria islamófoba.

En un largo mensaje en la red social X, Chikli ha exhortado al más de un millón de judíos residentes en el área metropolitana de Nueva York a establecerse en Israel, que concede la nacionalidad de forma automática a quien tenga al menos un abuelo judío. “Les invito a considerar activamente su nuevo lugar en la Tierra de Israel”, el término bíblico que engloba tanto Israel como Palestina, porque “la ciudad que alguna vez fue símbolo de libertad global ha entregado sus llaves a un simpatizante de Hamás”.