El escándalo llega cuando el gigante asiático va a inaugurar en el centro de París su primera tienda física en el mundo
En los escaparates del centro comercial BHV, en la céntrica rue de Rivoli, en París, los carteles anuncian una primicia mundial: la apertura de la primera tienda física de Shein, el gigante asiático de la moda rápida. El comercio se inaugura este miércoles en medio de un escándalo, después de que la justicia francesa haya abierto una investigación por la venta de muñecas sexuales con aspecto de niñas en esta plataforma.
Se comercializaban en la página web, dirigidas a un público masculino y con precios que incluso superan los 600 euros. La fiscalía de París anunció el lunes que la investigación está en manos de la oficina de menores. Además de Shein, se investiga a Aliexpress, Temu y Wish, por “difusión de la imagen o representación de un menor con carácter pornográfico”. Un delito penado en Francia con hasta siete años de cárcel y 100.000 euros de multa.
Shein afirmó haber suprimido todos los anuncios e imágenes de estos artículos y ha retirado temporalmente la categoría de “productos para adultos”. El portavoz de Shein Francia, Quentin Ruffat, ha justificado que la presencia de estos productos en la plataforma se debe a “una disfunción interna” y ha señalado que colaborarán “al 100% con la justicia francesa” e incluso darán los nombres de los compradores en el país.












