Tras tres cambios de versión, la periodista que comió con el presidente de la Generalitat durante la dana se sienta ante la instructora con obligación de decir la verdad
Tratar de hablar con Maribel Vilaplana, la periodista que almorzó con el president Carlos Mazón durante la dana que provocó 229 muertos en Valencia, es toparse con un muro. Desde que trascendió hace un año que compartió mesa durante casi cuatro horas con el barón popular en el restaurante El Ventorro mientras se inundaba la provincia, la informadora se ha mantenido hermética. ...
La comunicadora tiene una portavoz que la blinda de sus compañeros de profesión y con la que estudia con celo la declaración como testigo que prestará este lunes ante la jueza de Catarroja (Valencia) que indaga la catástrofe, Nuria Ruiz Tobarra. “No te puedo contar nada”, responde como un resorte a cada pregunta su asesora. Una fuente de su entorno más próximo, que no da crédito a sus cambios de versión (tres en un año), explica: “Los que no entendemos nada somos nosotros. Parece que está elaborando una coartada a medida que se saben nuevas cosas”.
Primero, Vilaplana aseguró que se despidió de Mazón a las 17.45. Después, se corrigió a sí misma en una carta abierta y dijo que fue una hora más tarde. Y, por último, tras conocer que la magistrada la citaba como testigo —una condición que le obliga a decir la verdad— se filtró que el president la acompañó al aparcamiento donde tenía su coche.






