El joven canario Alberto Moleiro sentencia el partido de La Cerámica con dos grandes jugadas en la segunda parte
El Villarreal sigue apuntalando su autoestima para ir a por piezas mayores en una temporada en la que disputa la Champions y rivaliza con los mejores en la cabeza de la Liga. El equipo de Marcelino ha goleado (4-0) a un Rayo Vallecano muy valiente en la Cerámica, pero que se descompuso en la segunda mitad, cuando el canario Alberto Moleiro sentenció el partido con dos grandes acciones, su coronación en una tarde cargada de inspiración. El conjunto castellonense se acuesta en segunda posición, a la espera de lo que haga el Barcelona este domingo.
La Cerámica vivió un duelo vibrante entre dos equipos con mucho descaro. Dos formaciones con estilo diferentes pero muy eficientes. El Rayo encarceló a Santi Comesaña en el centro del campo y complicó mucho al Villarreal en la salida del balón. Eso sí, cuando el conjunto de Marcelino conseguía salvar esa presión alta, se encontraba con espacios para correr, algo que le encanta, y alcanzaba la portería rival con facilidad. Gerard Moreno, moviéndose entre líneas, un eslabón entre la medular y la delantera, tenía las llaves del área y mediada la primera mitad, además, rompió el empate con una jugada de mucho talento dentro del área que resolvió con un tiro cruzado, ajustado al poste, que no alcanzó Augusto Batalla. El portero argentino se quedaba a poco más de 50 minutos del récord rayista de 345 minutos sin encajar un gol, un registro que todavía ostenta pues Dimitrievski.






