El PP tiene listas cientos de preguntas con el objetivo de que el interrogatorio sea la antesala de un frente judicial para el presidente
Todos los protagonistas están preparados. Tanto el compareciente, Pedro Sánchez, como los senadores que le van a interrogar en una sesión de casi cinco horas este jueves, en una comisión de investigación, han trabajado a conciencia una jornada muy relevante y de final incierto, en la que todos se juegan mucho. En especial el PP, que ha forzado esta comparecencia y necesita un triunfo claro, y el propio presidente, que hasta ahora nunca ha entrado al detalle de los casos que afectan a su familia y tiene preparado, según fuentes del Ejecutivo, un gran detalle de datos y argumentos para “desmontar bulos”, según estas fuentes.
Hasta ahora, el presidente solo ha contestado siempre con la idea de que su mujer y su hermano “son inocentes”. Pero esta vez, con un formato mucho más complicado del habitual —en la comisión de investigación no hay largos discursos de tiempo ilimitado, sino un interrogatorio de 50 minutos por cada senador en los que puede interrumpir ilimitadamente con preguntas cortas para forzarle a contestar—, Sánchez y su equipo han decidido que ha llegado el momento de aprovechar la oportunidad para dar una explicación ante las cámaras de los casos que afectan a la familia del presidente.






