El presidente admite que recibió pagos en efectivo para liquidar gastos en el pasado, pero defiende su legalidad

No tardó ni un minuto. La comparecencia de Pedro Sánchez en la comisión de investigación del caso Koldo se convirtió desde el primer momento en una batalla campal en la que los senadores de la oposición intentaban acorralar al presidente con los

ustificar-los-descuadres-de-dinero-en-efectivo-advertidos-por-la-uco.html" data-link-track-dtm="">pagos en efectivo en el PSOE, con el caso Ábalos, con su cercanía con sus dos ex secretarios de Organización implicados en el caso, mientras Sánchez se indignaba cada vez más. Hasta que, pasada la primera media hora, Sánchez, visiblemente molesto, se hartó: “Esto es una comisión de la difamación”. “¡Esto es un circo!”.

La tensión ya se había visto desde el primer momento incluso con el presidente de la comisión, Eloy Suárez, del PP, al que Sánchez acusó de parcial. El combate fue especialmente duro con él, que acusaba al presidente de utilizar la estratagema de contestar de forma extensa para agotar el tiempo. Suárez se enfrentó abiertamente a Sánchez varias veces por decir “comisión de difamación” y, también muy enfadado, se plantó: “se retirarán del diario de sesiones esas palabras por la falta de respeto que suponen a esta Cámara”.