Arranca un encuentro decisivo para encauzar una larga lista de agravios que van de la imposición de aranceles a las restricciones de tierras raras

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, se han visto finalmente cara a cara después de meses de tensiones. El encuentro, en la ciudad surcoreana de Busan, ha arrancado en torno a las 11.00h local (las 3.00h de la madrugada en la España peninsular), según han informado los medios chinos. “Es un gran honor estar con mi amigo, realmente desde hace tiempo, si lo piensas, el muy muy distinguido y respetado presidente de China”, ha comentado Trump, con tono halagador y positivo, al inicio del encuentro, según la retransmisión del canal de la Casa Blanca en redes sociales. “Vamos a tener algunas discusiones. Ya hemos acordado muchas cosas, acordaremos algunas más ahora mismo. Pero el presidente Xi es un gran líder de un gran país, y creo que vamos a tener una relación fantástica para un largo periodo de tiempo”.

Xi también ha asegurado que es un placer volver a verse. “Han pasado muchos años”, ha dicho al inicio de la reunión. Y ha recordado que desde la reelección de Trump han hablado tres veces al teléfono, intercambiado varias cartas, y permanecido en contacto cercano. Gracias a la guía de ambos, las relaciones han permanecido “estables en su conjunto”, ha dicho. “Debido a las diferencias entre las dos naciones, no siempre estamos de acuerdo. Es normal que las dos principales economías del mundo tengan fricciones de vez en cuando”, ha proseguido el mandatario chino. Pero ante los retos, ha concluido, los líderes deberían asegurar que las relaciones mantienen el rumbo correcto.