Unas mil personas se concentran unos minutos ante el restaurante donde mantuvo una larga comida el presidente de la Generalitat mientras los pueblos del sur se inundaban

La tristeza por las condolencias y del recuerdo de las personas fallecidas se entremezcla con la indignación en este miércoles, 29 de octubre, primer aniversario de la dana que mató a 229 personas en la provincia de Valencia. Una marcha de unas mil personas ha recorrido sobre las 14 horas de este miércoles el trayecto entre el Palau de la Generalitat y el restaurante El Ventorro, que siguió el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, hace justo un año, según su propio relato, para denunciar que mientras “él comía, la gente se ahogaba” y que fue “una negligencia criminal”.

Este es el principal grito que profería el gentío conforme avanzaba por las calles del centro de la ciudad en dirección a la antigua casa de comidas, que permanecía abierta. Los manifestantes han pedido al dueño y a los trabajadores de El Ventorro, en el que Mazón permaneció casi cuatro horas, que acudan de manera voluntaria a la jueza de Catarroja que instruye el caso para trasladarle “todo lo que pasó allí” aquel 29 de octubre, aunque ellos no tengan culpa de nada.