La vicepresidenta valenciana, Susana Camarero, confirma que el ‘president’ irá al funeral de Estado a pesar de la oposición de muchas víctimas de las inundaciones
En la víspera del primer aniversario de la mayor catástrofe del siglo en la provincia de Valencia, cuando se desborda la emoción entre los familiares de las 229 víctimas mortales de la dana del 29 de octubre recordando la última llamada de una madre, mientras el agua anegaba su planta baja, o cómo un...
vecino bajó a la calle a ayudar y ya nunca subió, el foco del debate político en la Comunidad Valenciana apunta hacia una comida de casi cuatro horas con la periodista Maribel Vilaplana, un posterior acompañamiento a un parking que según una fuente próxima a ella fue “de cortesía” y una visita relámpago al Palau de la Generalitat. Es la consecuencia de los cambios de versiones, las imprecisiones y el silencio que han marcado las explicaciones del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, y su equipo sobre su ausencia del centro de mando de la emergencia hasta las 20.28, cuando ya habían perecido la gran mayoría de las víctimas.
Mazón ha rehuido este martes a primera hora contestar sobre la última novedad, confirmada por su entorno, de su escala (un gesto intrascendente, según el entorno de la comunicadora) en el aparcamiento tras el ágape de El Ventorro, que se había ocultado en sus relatos anteriores, y le ha pasado palabra, como en otras ocasiones, a la portavoz del Consell, Susana Camarero. De este modo, la también vicepresidenta valenciana ha sido sometida a una lluvia de preguntas, tras el pleno del Consell de este martes, que ha sorteado con un no comment autóctono de nuevo cuño: “Mazón ha dado todas las explicaciones y no hay nada más que añadir”. Precisamente, se le interrogaba por las novedades que cuestionan esas explicaciones, como su paso por el aparcamiento y la llegada poco antes de las ocho de la tarde al Palau, cuando según las primeras versiones había estado “trabajando” por la tarde, después de la comida. Sin embargo, un testigo presencial asegura que el jefe del Gobierno autonómico llegó a su despacho poco antes de las ocho y se marchó enseguida camino del Cecopi.






