Los monasterios ortodoxos de este lugar al norte de Grecia, levantados sobre pináculos rocosos de vértigo, muestran un país diferente y espectacular
En el clímax de la película Solo para sus ojos (1981), un James Bond interpretado por Roger Moore arriesga su vida escalando una pared de roca para alcanzar el ficticio monasterio de San Ci...
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rilo, que se encuentra en la cima y donde el villano de turno oculta un dispositivo que ha robado para controlar submarinos nucleares.
Como siempre, el agente secreto creado por el escritor británico Ian Fleming cumple la misión, pero además, sin pretenderlo, reveló a los espectadores de aquella película, dirigida por John Glen, la existencia de construcciones religiosas en el centro de Grecia que parecen levitar. Son los monasterios ortodoxos de Meteora, un topónimo que significa, precisamente, “suspendido en el aire” y que describe a la perfección la ubicación casi funambulista de estos cenobios, situados al borde del abismo sobre altos pináculos naturales de roca.






