El presidente de Estados Unidos alaba el encuentro, pero se muestra cauteloso sobre un eventual acuerdo arancelario

El brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con medio siglo de carrera política a la espalda, tiene una enorme confianza en sus dotes negociadoras y en su encanto personal. Por eso ansiaba la ocasión de reunirse en persona el imprevisible Donald Trump.

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10-26/trump-y-lula-acercan-posturas-tras-una-de-las-peores-crisis-en-la-relacion-entre-ee-uu-y-brasil-en-dos-siglos.html" data-link-track-dtm="">El primer encuentro entre los presidentes de Estados Unidos y Brasil, el domingo, en Malasia, en el marco de una cumbre internacional, ha desatado la euforia de Lula, como dejó claro este lunes al repasar la reunión ante la prensa: “Estoy convencido de que en pocos días tendremos una solución. No estoy pidiendo nada que no sea justo para Brasil”, recalcó en referencia a la demanda de que Washington anule el arancel extra del 50% que le impuso en agosto. “Sé cuándo ceder y cuándo no”, apuntó el antiguo sindicalista, que cumple 80 años y en un año buscará la reelección.

“La reunión fue muy bien. Tuvimos una buena reunión. Veremos qué pasa”, dijo el presidente estadounidense, Donald Trump durante un encuentro con los periodistas en el Air Force One, el avión presidencial de Estados Unidos. “No sé si va a pasar nada, ya veremos. A ellos les gustaría hacer un trato. Ya veremos, ahora mismo están pagando un arancel del 50%. Pero tuvimos una gran reunión”, apuntó el republicano.