La agencia es la única de las tres grandes que la mantiene con una doble A, después de que S&P y Fitch se la quitaran en el último mes

La agencia de calificación crediticia Moody’s ha mantenido, contra la previsión del mercado, la nota de la deuda soberana de Francia en Aa3, pero ha cambiado su perspectiva a negativa. De esta forma, Moody’s es la única de las tres grandes agencias de calificación que mantiene al país galo con una doble A, el nivel que marca que la deuda de un país es considerada de alto grado. Fitch y S&P se la bajaron en el último mes a A+, en un momento de alta inestabilidad política en Francia, con un primer ministro que pende de un hilo ante el juego de equilibrios que tiene que hacer por la difícil aritmética parlamentaria francesa.

De hecho, Francia puede enfrentarse en el corto plazo a una nueva moción de censura que tumbe nuevamente al primer ministro, Sébastien Lecornu —dimitió el 6 de octubre, un día después de anunciar la conformación de su Gobierno, y el 10 de octubre volvió a ser nombrado como primer ministro por el presidente, Emmanuel Macron—, después de que el partido socialista galo amenazara con tumbar al Ejecutivo si no se anuncia un aumento de impuestos, sobre todo a los más ricos, de entre 15.000 y 20.000 millones para el presupuesto 2026 que ayude a equilibrar las cuentas.