Más de 2.000 empresas y ocho millones de usuarios se vieron afectados por el fallo en AWS. Los expertos alertan de que la estabilidad de la red tiene una extrema dependencia de estos servicios que dan un puñado de empresas estadounidenses
Los mensajes de Signal. La búsqueda de pokemons. La venta de entradas de la nueva y esperada gira de La Oreja de Van Gogh. Incuso las camas inteligentes de Eight Sleep, que se quedaron inclinadas y empezaron a asar vivos a sus clientes. Los servicios y aplicaciones de más de 2.000 empresas de todo el mundo se
o-en-amazon-web-services-ocasiona-problemas-en-numerosos-servicios-y-aplicaciones-en-internet.html" rel="" data-link-track-dtm="">vieron afectados el lunes por una caída en Amazon Web Services (AWS), que es la nube de Amazon y el lugar más importante en las alcantarillas de internet. Según el sitio web Downdetector, que monitoriza la actividad de la web, en unas horas se contabilizaron hasta 8,1 millones de quejas de usuarios de todo el planeta.
Muchos de los servicios caídos restablecieron su actividad después de unas pocas horas, pero algunos siguieron experimentando problemas durante todo el día. Para la noche del lunes, Amazon afirmó que AWS ya había “vuelto a operar con normalidad”. El problema ahora, según los expertos, es saber hasta qué punto la infraestructura global de Internet se ha vuelto demasiado dependiente de unos pocos proveedores de servicios en la nube, y si eso tiene solución.















