La decisión, de la que informa la agencia Reuters, eleva la presión sobre la economía de Moscú tras los llamamientos de Washington para que negocie la paz en Ucrania
Las principales petroleras estatales de China han suspendido la compra de petróleo ruso importado por vía marítima, según ha informado la agencia Reuters este jueves. La decisión se produce un día después de que la Casa Blanca anunciara sanciones contra Rosneft y Lukoil, las dos principales compañías de Rusia, en represalia por la reticencia del Gobierno de Vladímir Putin para sentarse a negociar el fin de la guerra en Ucrania.
La suspensión de compras de China, el principal importador de petróleo ruso, supone un duro golpe para la economía de Moscú. Las petroleras chinas que dejarán de comprar crudo al menos en el corto plazo son Petrochina, Sinopec, CNOOC y Zhenhua Oil, han dicho múltiples fuentes del sector a Reuters. Las compañías no se han pronunciado después de que se dio a conocer su decisión.
China importa por mar alrededor de 1,4 millones de barriles diarios de petróleo ruso al día. El gigante asiático compra además otros 900.000 barriles diarios desde Rusia a través de un oleoducto. Rosneft y Lukoil suelen vender la mayor parte del crudo a través de intermediarios para evitar el bloqueo económico impuesto al Kremlin por la invasión a gran escala de Ucrania iniciada en 2022.











