Incertidumbre y riesgos geopolíticos no frenan el impulso alcista de los mercados. La Bolsa estadounidense aguarda con nerviosismo las cifras de los Siete Magníficos
Tensiones comerciales, sobresaltos en la banca regional estadounidense, desequilibrios fiscales y rumores de burbuja sobrevuelan las Bolsas. Pese a la elevada incertidumbre y a unas valoraciones que dejan poco margen para el error, los inversores aprovechan cada corrección para tomar posiciones a precios más atractivos y mantener la dinámica alcista. El impulso proviene también de las expectativas de recortes de tipos en EE UU y de una temporada de resultados que supera pronósticos, permitiendo a la renta variable seguir escalando posiciones.
La presentación de las cifras del tercer trimestre va ganando ritmo al otro lado del Atlántico y empieza a disipar las dudas sobre la sostenibilidad de las ganancias en Bolsa. El listón era alto y algunas firmas de análisis advertían que, tras las revisiones al alza de los últimos meses, el entorno se había vuelto mucho más exigente. “Durante el trimestre, las estimaciones de consenso aumentaron con fuerza, algo poco habitual, ya que las compañías suelen rebajar las previsiones de los analistas para dejar margen a las sorpresas positivas”, apuntan desde Macroyield.






