El expresidente es exonerado en segunda instancia, casi tres meses después de la condena inicial a 12 años de prisión. Las víctimas anuncian un recurso para que la Corte Suprema de Justicia zanje definitivamente el caso
El proceso penal contra Álvaro Uribe Vélez, el primer expresidente de Colombia condenado penalmente en más de medio siglo, se ha resuelto en segunda instancia en tiempo récord. El Tribunal Superior de Bogotá ha absuelto a la cabeza de la derecha en un caso que ha sacudido la política colombiana con sus ires y venires a lo largo de 13 años. El 1 de agosto, una jueza sentenció al exmandatario a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de manipulación de testigos y fraude procesal, que debía cumplir en su casa de forma inmediata. Uribe quedó en libertad 20 días después, cuando el mismo Tribunal Superior dejó sin efectos esa última orden. Ahora, una sala de tres magistrados lo ha absuelto por los delitos de soborno y fraude procesal.
La mañana del martes se fue en la audiencia de lectura de un resumen de la sentencia de segunda instancia, en la que los magistrados revisaron, uno a uno, los cinco hechos por los que Uribe fue condenado en primera instancia. Inició con los tres casos de soborno: el del exparamilitar Carlos Enrique Vélez, conocido como Víctor; el del testimonio de Eurídice Cortés, alias Diana; y el de la declaración de Juan Guillermo Monsalve. En los tres casos, encontraron que los testimonios tenían inconsistencias y contradicciones. “No basta con la existencia de una dádiva, debe probarse la intención ilícita”, leyó el magistrado Manuel Merchán en el caso de Monsalve.








