El Gobierno luso impuso evaluaciones rigurosas para acabar con decenas de instituciones abiertas tras años de descontrol
De las variadas polémicas que envolvieron a universidades privadas en Portugal en las últimas décadas, hay una que sigue causando sorna: la licenciatura en ingeniería civil que obtuvo en 1996 el ex primer ministro socialista José Sócrates en la Universidad Independiente. La Fiscalía declaró ilegal la finalización de su curso en 2015, aunque renunció a pedir la anulación del título. No sería esta la mayor de las preocupaciones para Sócrates ni para la universidad. ...
El ex primer ministro, que pasó nueve meses en prisión preventiva, es juzgado estos días en Lisboa por 22 delitos de corrupción, blanqueo de capitales y fraude fiscal, que nada tienen que ver con el dudoso título si no con sus decisiones al frente del Gobierno entre 2005 y 2011. Por su parte, la Universidad Independiente, que llegó a impartir 14 licenciaturas, ya no existe. El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Enseñanza Superior ordenó su cierre en 2007 después de que un informe oficial concluyese que no poseía ”las condiciones mínimas exigidas por la ley para continuar declarada como institución de interés público”. Un antiguo vicerrector y otros altos cargos ingresaron en prisión preventiva y más tarde fueron condenados por falsificación de documentos y fraude fiscal.






