Sevilla (EFE).- La consejera andaluza de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, Carmen Castillo, ha asegurado este viernes que la inspección ha constatado que el colegio de la adolescente que se suicidó el martes en Sevilla adoptó una serie de medidas aunque «no le consta» el inicio de los protocolos de acoso ni el de conductas autolíticas.

«Hay que decir, y creo que es importante, que los protocolos son buenos, lo que hay que hacer es cumplirlos. No quiero yo decir que haciendo el protocolo las cosas van a cambiar, pero si no lo hacemos, no podemos evitarlo y esa es la idea del protocolo», ha advertido la consejera en declaraciones a los periodistas en Jerez de la Frontera (Cádiz).

El Colegio las Irlandesas de Sevilla, al que pertenecía la joven, adoptó una serie de medidas a petición de la familia, entre ellas un cambio de clase que, según Castillo, es una «medida habitual», para separar al alumno, y «extremar la vigilancia» en momentos en que los alumnos tienen mayor interacción -intercambios de clases o en los recreos-.

Un pequeño altar improvisado ante la vivienda de Sandra, la joven que se suicidó el pasado martes en Sevilla, este viernes. EFE/ Jose Manuel Vidal

No obstante, ha explicado que lo que su consejería conoce hasta el momento es que «no consta el inicio de ninguno de los dos protocolos que de alguna manera tenían que haberse abierto con los indicios que tenemos en este caso», uno para prevenir el acoso escolar y el otro para la prevención de las conductas autolíticas.