Tras una vida deletreando su apellido irlandés, estrena documental contra los prejuicios hacia la inmigración y reflexiona sobre las heridas que dejan las redes sociales y los altibajos del mundo de la interpretación: “Se olvidaron de mí, pero no me quedé llorando en casa”
Aparca la moto y saluda tímido. Se cambia el casco por el sombrero de artista y dispara. “He tomado muchas litronas en sitios como este”, comenta sobre el lugar de la cita. Unas escaleras de cemento, junto a una cafetería, de esas que no llevan a ninguna parte. Así es Alex O’Dogherty (San Fernando, 52 años). De ninguna parte y de todas a la vez. De Cádiz y un poco de Irlanda. “Actor y cosas de esas”. Cómico, showman, músico, presentador... Hace una década, tras protagonizar series de éxi...
to como Camera Café o Doctor Mateo, se olvidaron de él en el mundo de la interpretación, pero siguió adelante sin mirar atrás. Como reza el tatuaje de su muñeca: “Me quedo con lo bueno”. Ahí está, tinta sobre piel, para recordárselo siempre.
Pregunta. ¿Ser polifacético es un inconveniente?
Respuesta. En mi caso, no ha servido. Porque la gente al final no sabe que eres y se olvida. Por ejemplo, hace 9 años que no me llaman para hacer televisión. Hoy estoy haciendo esta entrevista por un documental que he pagado con el dinero de mis espectáculos. Pero estar tanto tiempo sin que nadie me llame me ha comido la cabeza en algunos momentos...






