La directora general de Producto Digital de Prisa Media y profesionales de la información, como Ramón Salaverría o Natalia Blanc, reflexionan sobre cómo la inteligencia artificial puede ser un aliado y no un rival de la prensa

A Kepa Junkera, una leyenda de la música vasca, un ictus le arrebató el habla en 2017. Tenía 52 años cuando la sangre dejó de irrigar su cerebro. Tragedia indescriptible para cualquier mortal, pero sobre todo para quien se expresa con el eco de su voz. Tuvieron que pasar siete años para lo impensado: una radio de Bilbao lo entrevistó con ayuda de la inteligencia artificial. “Aunque no sea mi voz, sí que son pensamientos”, manifestó Junkera.

Una de los artífices del milagro fue Ana Ormaechea, directora digital de las radios del Grupo PRISA. El método: la clonación de voz, una herramienta de bajo costo que ya existía en el mercado. Seleccionaron viejas entrevistas del músico y la tecnología hizo lo suyo. “Dejemos de satanizar a la inteligencia artificial. Este es un claro ejemplo de que todo depende del uso”, dijo este jueves Ormaechea durante uno de los paneles del Congreso Internacional de la Lengua de Arequipa (CILE).

En el teatro Arequipay del Palacio Municipal se reunió un grupo de especialistas para discutir acerca del periodismo digital y la desinformación en esta era marcada por herramientas digitales que nos permiten ver a un ovni estrellándose contra la Casa Blanca, al emblemático letrero de Hollywood incendiándose o a Milei besando la bandera de los Estados Unidos frente a Donald Trump. Tres acontecimientos que no han sucedido, pero que se han propagado como reales en el último tiempo.