La marcha impulsada por la generación Z inicia como una manifestación pacífica y finaliza con disturbios entre un grupo y la Policía. El mandatario de transición, José Jerí, se acercó a la protesta
Lo que comenzó como una manifestación pacífica en diversos puntos de Lima se convirtió este miércoles por la noche en un choque violento entre un grupo de manifestantes y los agentes en el centro de la capital. Hacia el anochecer, la Policía intentó replegar a la multitud en la avenida Abancay, frente al Congreso, lo que provocó enfrentamientos con los ciudadanos. Poco después, un grupo de manifestantes prendió fuego a varios objetos. Desde ese momento, los choques continuaron y fueron a peor.
Hacia el final de la manifestación, tras los disturbios, el presidente interino, José Jerí, se acercó a la zona donde se encontraban los policías heridos. Minutos antes, había publicado en X: “Un grupo reducido pretende alterar la voluntad pacífica de quienes hoy han salido a las calles para expresarse. Ese comportamiento solo busca el caos y violencia en nuestro país”.
El descontento social y político en el Perú no se disipa. La vacancia de Dina Boluarte no calmó a la ciudadanía, y la elección de Jerí, tampoco. El nombramiento del nuevo Gabinete ministerial, liderado por Ernesto Álvarez —quien ha criticado con virulencia a los manifestantes de la generación Z, hasta compararlos con terroristas en las redes sociales—, menos. Así, este miércoles se ha desarrollado una marcha nacional, en todo el país, que pide, entre otros reclamos, un cambio en el Gobierno, acciones claras contra la extorsión y el sicariato y la lucha contra la clase política corrupta.












