La autorización del uso medicinal bajo estrictas condiciones supone un avance de la sanidad pública
El Consejo de Ministros aprobó la semana pasada un real decreto para permitir, por vez primera en España, el uso terapéutico del cannabis en hospitales para determinadas dolencias frente a las que otros fármacos se hayan mostrado ineficaces. El texto es el resultado de cuatro años de trabajo desde que se constituyese en el Congreso una subcomisión...
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encargada de su estudio y ve la luz tras un año de consulta pública del borrador.
El decreto fija las condiciones para elaborar y utilizar fórmulas magistrales a partir del cannabis que tengan valor medicinal, siempre bajo preceptiva supervisión médica. La principal novedad respecto a propuestas anteriores es que no establece un listado cerrado de indicaciones para los usos clínicos autorizados. Estos usos quedan en manos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), junto a la normativa de elaboración, dosificación y prescripción. Los indicios científicos más sólidos de utilidad del cannabis terapéutico se limitan a un corto número de dolencias, entre ellas afecciones ligadas a la esclerosis múltiple, náuseas y vómitos por la quimioterapia o el dolor crónico que no se calma con otros medicamentos. La flexibilidad que introduce el decreto permitirá que la legislación no vaya retrasada con respecto a los avances científicos que puedan registrarse.






